Opciones de impresión:

Gofres

Dificultad Principiante
Tiempo
Tiempo de preparación: 30 minuto(s) Tiempo de cocción: 8 minuto(s) Tiempo de descanso: 1 hora Tiempo total: 1 h 38 mins
Porciones 4
Descripción

Gracias Bélgica por todo lo que has compartido con el mundo: Tintín, los pitufos, Audrey Hepburn, y por supuesto ¡¡los gofres!! Ese pequeño y delicioso manjar que las personas sin problemas con el gluten podemos disfrutar recién hechos en puestos callejeros y restaurantes y que las personas con celiaquía… bueno, digamos que hay algunos gofres sin gluten envasados que no están tan mal. Pero claro, todo el mundo debería poder comer un gofre recién hecho, calentito, con su chocolate, su topete de nata montada, sus fresas, su lo que sea. Para solucionar esta injusticia aquí está el Equipo de Investigación Sin Gluten de nuevo. Hemos hecho unos cuantos experimentos para poder ofrecerte una sencilla y deliciosa receta de gofres sin gluten dignos de un desayuno con diamantes. ¡Que la disfrutes!

Ingredientes
  • 130 gramos Mix Repostería C (Schar)
  • 12 gramos levadura fresca
  • 1 huevo
  • 75 gramos azúcar
  • 100 mililitros leche
  • 50 gramos mantequilla
  • 1 pizca sal (fina)
Instructions
  1. Dividimos la leche en dos vasos, una parte la calentamos en el microondas lo justo para que esté tibia y le añadimos la levadura disolviéndola bien. Reservamos.  La otra parte la calentamos un poco más y le añadimos la mantequilla para derretirla .

    Necesitamos parte de la leche caliente para derretir la mantequilla. Si solo está tibia no se llega a deshacer.
  2. Añadimos la yema del huevo con cuidado de que no se cuaje.

     

    Para que no se cuaje la yema de huevo puedes esperar a que la leche no esté tan caliente.
  3. Por otro lado mezclamos la harina, el azúcar y el pellizco de sal con una espátula.

     

    Si quieres que los gofres queden más crujientes puedes usar azúcar perlado en lugar del blanco. Encontrarás las bolitas de azúcar dentro de la masa.
  4. En este momento la leche con la levadura ya se habrá espumado así que la mezclamos con los ingredientes secos. Intentamos deshacer los grumos y cuando ya tenemos una masa homogénea la tapamos con film transparente y la dejamos reposar.

     

  5. En una hora la masa tendrá el doble de volumen. Montamos la clara del huevo a punto de nieve y la añadimos a la masa con delicadeza para que no se nos desmonte.

     

    La clara montada en el último momento ayuda a que la masa sea más esponjosa todavía.
  6. Encendemos la plancha y la pincelamos con aceite para que no se peguen los gofres. Cuando tenga la temperatura deseada echamos un par de cucharadas de masa y cerramos.

    La cantidad de masa dependerá del tamaño de la gofrera pero ten en cuenta que al cocinarse la masa crece de volumen y se puede escapar por los bordes.
  7. Cuando ya se han cocinado los sacamos con cuidado de la gofrera y… ¡¡que empiece la diversión!! Le puedes añadir fresas, Nocilla, sirope, nata, chocolate derretido, plátano, ralladura de naranja,…Las posibilidades son infinitas y te están esperando.

     

     

    Aquí es cuando ya podemos darle nuestro punto personal. Los gofres tradicionales tienen ese punto crujiente en la capa exterior y tierno en el interior tan delicioso. Peeerooo no todo el mundo se lleva bien con ese tipo de texturas, sobre todo las personas con TEA o con hipersensibilidad. Así que siéntete con toda la libertad para profanar este clásico y adaptarlo a tus necesidades: torradito y crujiente, pálido y tierno,… Lo importante es disfrutar y no tanto seguir a pies juntillas la receta.
Palabras claves: gofres, desayuno, merienda