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Halloween fácil

Hace ya más de una década que una idea apareció en mi mente: celebrar Halloween en casa. Sí, era joven y no veía la que se me venía encima. Porque la cosa empezó con un par de pizzas, mi archifamoso brownie y unos sándwiches de paté en forma de ataúd y acabó con más de 20 personas en un minipiso de 50 metros y media escalera del edificio decorada y sin bombillas. Nos hicimos muy populares en el vecindario y entre los repartidores de pizzas de la zona…

Halloween es la fiesta de los monstruos y de todo lo sobrenatural , de los seguidores de Cuarto Milenio y los fans de Expediente X. No es para todo el mundo, es cierto, pero el ser humano siempre ha sentido cierta atracción por lo oculto.

¿Por qué nos gusta pasar miedo?

El ser humano es así de atravesado. Huimos del dolor pero a la vez nos gusta pasar miedo. Pero ¿pasar miedo es lo mismo que estar en peligro? Evidentemente no. Lo que realmente hace que disfrutemos de las historias y películas de terror es el subidón hormonal que nos provoca el miedo sin los riesgos del peligro real. Que Viernes 13 está muy bien, pero ir a buscar a un asesino en serie en una noche sin luna igual no es buena idea.

Halloween es cosa de americanos ¿y qué?

Ante esta cuestión siempre respondo lo mismo: si me puedo disfrazar y hacer una fiesta con mi cuadrilla me da igual la fiesta que sea. ¿Mardigrass? Bienvenido sea. ¿Carnaval navarro? Perfektoa. ¿Halloween? Why not.

En un mundo tan loco como el que tenemos desde hace unos años, renunciar a una fiesta por su origen es poco menos que insensato.

Libera tu friki interior

Hay algo liberador en el acto de disfrazarse. Dejar de ser una misma para convertirse en otra persona nos evade por un rato de una realidad que a veces se hace un poco cuesta arriba. Monstruos, brujas de todo tipo, personajes de otras épocas, protagonistas de tu película favorita, cantantes, artistas,… las posibilidades para disfrazarse son infinitas. Vente arriba, libérate y da rienda suelta a tu imaginación. ¿Quién no ha querido ser una vampiresa sexy o una bruja poderosa? Si eres de mi quinta y viviste la fiebre de “Entrevista con el vampiro” me darás la razón…

¿Qué eres más bien discretita? No hay problema. Algunos de los mejores disfraces que he visto ni siquiera parecían disfraces: busca en internet disfraz 50 sombras de grey para comprobarlo. Y si no te convence, una diadema con antenitas es algo aceptable para empezar.

Para los niños esta fiesta supone la oportunidad para convertirse por un rato en su personaje favorito, desarrollar su imaginación  y acercarse de forma segura a elementos que les pueden dar miedo. Porque la oscuridad puede ser aterradora , pero si vas disfrazado de vampiro ya no tanto ¿verdad?  Incluso se pueden disfrazar de aquello que les asusta para comprobar que no es tan terrible. Ojalá me hubiese disfrazado de araña peluda cuando era niña…

Así que Halloween puede ser hasta terapeútico. Hazme caso que además de friki soy psicóloga.

Me has convencido , ¿cómo lo hago?

Al lío, vamos  a por las recetas.

Vamos a hacer una merendola fácil para tu monstruito celíaco. Vamos por partes.

Mano de palomitas

Fácil, vistosa y divertida. Prepara en el microondas una bolsa de palomitas. Sácalas de la bolsa y déjalas enfriar en un bol amplio. Cuando ya estén templadas mételas en un guante transparente (como los que hay en las fruterías) poco a poco. Para darle un puntazo puedes poner en la punta de cada dedo un lacasito rojo a modo de uña pintada. No llenes del todo el guante para poder anudarlo bien.

Arañas de galleta (o de mini magdalena)

Toma 2 minilacasitos del mismo color y colócalos en la galleta o magdalena como si fueran los ojos de la araña (ya sé que tienen 8 pero así queda mejor). Puedes pegarlos mas fácilmente con un pequeño pegote de Nocilla (o en la crema de las galletas tipo Oreo). Para las patas corta 4 regalices finos por la mitad y clávalos en los laterales.

Salchichas momia

Estira la masa de hojaldre y córtalo en tiras finas. Saca las salchichas del paquete y sécalas un poco con papel de cocina. Envuelve cada salchicha con una tira de hojaldre, dejando un hueco para los ojos. Bate un huevo y pinta las salchichas ya envueltas con el. Hornea entre 10 y 15 minutos a 180 grados, hasta que veas que el hojaldre está dorado. Sácalas del horno y cuando ya estén frías pinta los ojos con unas gotas de kétchup.

Ponche monstruoso

Necesitarás Tang de dos sabores diferentes. Prepara uno de ellos y viértelo en un guante de plástico (como el de las palomitas) sin llenarlo del todo. Ciérralo bien y mételo en el congelador. Cuando veas que ya está totalmente congelado corta el guante y despégalo con cuidado. Prepara el otro Tang, viértelo en un bol grande y pon en el la mano congelada.

Cabeza de zombi

Consigue una calavera de plástico, límpiala bien (importante) y cúbrela con lonchas de jamón. Puedes poner unas aceitunas en los huevos de los ojos y una dentadura de vampiro en la boca.

Si quieres añadir más dulces, este año en varias marcas y grandes superficies tienes un mixes de chuches sin gluten especiales de Halloween con calaveritas y otras monstruosidades dulces. ¿Te animas a probar?