Meditación

¿Cómo meditar?

Pema Chodron, en su libro “Cómo meditar“, nos recuerda que el objetivo de la meditación es evitar el sufrimiento, y que así como la raíz del sufrimiento es la mente, también la mente es la raíz de la felicidad.

La autora nos propone trabajar con la propia mente para empezar a ser felices y así sentirnos satisfechos con el mundo en que vivimos. Nos recuerda que la esencia de la meditación es estar con nosotros mismos pase lo que pase, sin poner etiquetas de bueno o malo, correcto o incorrecto, puro o impuro.

Esta obra nos ofrece una guía detallada sobre cómo meditar:

  1. Prepararse para la práctica y comprometerse: determinar el tiempo adecuado de acuerdo a la capacidad de cada uno.
  2. Estabilizar la mente: hacer un repaso de uno mismo. Hacerse las preguntas: ¿qué siento físicamente? ¿cómo me siento de ánimo? ¿cómo tengo la mente?
  3. Escanear el cuerpo: llevar una suave atención a cada una de las partes de tu cuerpo.
  4. Considerar los seis puntos de la postura: asiento, manos, torso, boca, rostro, piernas.
  5. Poner el foco en la respiración: llevar la mente con suavidad hacia la respiración.
  6. Tener la actitud de volver siempre: cuando meditas y te das cuenta de que la mente se ha alejado de la respiracón, del momento presente, lo único que tienes que hacer es traerte a tí mismo de vuelta y etiquetar todos tus pensamientos como pensamiento.
La autora señala tres actitudes hacia uno mismo para la práctica de meditación: amabilidad, ser amable con la realidad de que no puedes evitar los pensamientos, ni controlar el hecho de que te distraerás y cuánto tiempo va a durar esa distracción; paciencia: que provoca relajación en la meditación, en la práctica, en la vida y sentido del humor.

Algunas frases destacadas del libro:

“Les damos demasiada importancia a los pensamientos; sin embargo, al igual que los sueños, no tienen una sustancia real: son como burbujas, como nubes. Así, cuando te das cuenta de que has estado pensando, puedes tocar el pensamiento y dejar que se vuelva a disolver en el inmeso cielo azul.”

“Si podemos relajar el control que ejercen sobre nosotros los pensamientos, considerándolos sueños, habremos hecho el mundo y nuestra capacidad para experimentarlo eternamente más grandes.”

“Cuando eliges reforzar la emoción, cuando eliges exagerarla, cuando eliges que la emoción te gobierne, que te arrastre, comienza toda una reacción en cadena de sufrimiento. En la meditación enseñamos a dejar que la priedra, la emoción, caiga sin producir ondas.”

“Las emociones no tienen por qué ser negativas y aterradoras, ya que no son más que energía. Nosotros somos los que las etiquetamos como “buenas” o “malas”.”

“Uno de los muchos dones de la meditación es que nos ayuda a interesarnos por nuestras vidas con curiosidad y expansión, en lugar de adoptar la posición de ver todas las complejidad que se nos presentan como una lucha constante. Por lucha quiere decir no querer que la vida sea tal como es.”